La desconexión de los Chakras

      Cuando el sistema solar transita por un sector de la galaxia en el que la luz-información-conciencia del centro galáctico no llega de manera tan fluida, el rayo de la conciencia se "corta" o se debilita mucho. Imaginemos que nuestro sistema solar sufre una especie de eclipse, es decir que algo se interpone entre nosotros y el centro de la galaxia. Dejamos de recibir la cantidad de luz que recibíamos por el chakra coronario y poco a poco perdemos conciencia en cada chakra. Como si dejáramos de rellenar un vaso que tiene un agujero al fondo. Éste poco a poco se iría vaciando, desde arriba hasta abajo. Así mismo la conciencia parece deshabitar nuestro cuerpo energético. ¿Cómo?

      No tengo noción de cómo inicialmente comenzó a cortarse la conexión, pero sabemos gracias a la arqueología, que hace unos 6.300 años (justo en el tránsito de la Era de Géminis a la Era de Tauro) pueblos que habían roto su regulación natural comenzaron a invadir de manera violenta a la civilización pacífica y naturalista que cubría gran parte del mundo. No sé cómo ni qué tan desconectados estaban estos grupos de pastores violentos, que fustigados por el hambre y la desertificación de sus tierras ancestrales se lanzaron  a la conquista de las tierras vecinas, pero lo que sí podemos rastrear con todo detalle es la forma sistemática en que sus descendientes, una era después, es decir a inicios de la Era de Aries (2.000 A.C. aprox.), dieron inicio a una sistemática supresión de la conciencia, de manera que uno a uno, los distintos niveles de conciencia humanos (reflejados en los chakras) se fueron desconectando del consciente.


El Chakra Coronario

      El séptimo chakra es el más fácil de bloquear porque su energía es la que refleja lo más sutil. Al estar velada su conciencia, es fácil reemplazar la experiencia de "ser parte del infinito Todo" por "creer en Dios".
      La creación de los dioses coincide con la pérdida de la conexión total con la naturaleza. Las invasiones indoeuropeas por el norte, impusieron la idea de que diversos dioses, representantes de las fuerzas de la naturaleza, gobernaban el mundo autoritariamente. De esta forma validaban el hecho de que ellos dominasen violentamente a sus conquistados. Era un modelo divino, el reflejo de los dioses dominando el mundo.
      Con esta imposición descabellada, a la larga, se logró erradicar la idea innata de que somos uno con la naturaleza y que la Vida misma es la creadora de su propia manifestación, instalando la idea oficial de que los dioses fabrican desde fuera el mundo, al que no pertenecen por ser superiores a la realidad física.
      Se establece también el modelo divino y humano de la jerarquía, lo superior y lo inferior.

      La invasión semita por el sur, por su parte, establece el precepto monoteísta de que toda la creación es obra de un sólo Señor. Este mismo concepto, Señor, que es la palabra con la que se refiere hoy a Dios el mundo judeo-cristiano, significa literalmente dueño, propietario, autoridad, etc.
      Con esto se aseguran de tener la verdad única e indiscutible, y presentan un modelo divino (replicado en la humanidad) que concentra todo el poder y la autoridad en un sólo Señor.

      Se veló con esa imposición la conciencia del chakra coronario, que es la conciencia de la unidad espiritual.


El Chakra del Entrecejo

      El sexto chakra refleja la conciencia de la "ilusión", es decir, el darse cuenta de que esta vida es como un juego de la conciencia en el que jugamos y del que esperamos aprender lecciones.
      La religión, también introducida por las invasiones violentas (especialmente las semitas) se encarga explícitamente de hacer una división entre el cielo y la tierra. Es decir que nosotros no somos iguales a los dioses en esencia. Nunca hemos sido iguales y nunca lo seremos, y aquel que osa creerse dios recibe un castigo ejemplificador.
      Esta imposición conceptual corta el chakra coronario (nuestra conexión con el cosmos), y una vez ocultada esa parte de la realidad, desaparece también el conocimiento de que somos conciencias jugando el juego de la materia. Se oscurece el sexto chakra y perdemos la capacidad de ver la realidad en su conjunto, lo que nos hace dominables porque pensamos que el mundo material es todo lo que hay, a excepción de un cielo regido por Dios o los dioses, que es adonde vamos si nos portamos conforme a lo que los dioses quieren.
      En resumidas cuentas, nos metemos tanto en el juego que lo creemos lo único real. Caemos en la "ilusión".


El Chakra Laríngeo

      Una vez que hemos perdido nuestra conciencia espiritual y hemos caído en el juego, perdemos nuestra verdadera capacidad de acción. Ya no podemos comunicar lo-que-és, sino sólo la mentira que nos han contado. Se domina el arte, la escritura y todas las formas de expresión.
      La dominación establece un nuevo parámetro: La Verdad. Un concepto que no existía previamente, pues no tiene sentido hablar de verdad si no hay una mentira que la esté encubriendo. Las cosas simplemente son lo que son, y las hacemos nuestras cuando nos permitimos expresarlas. Pero si existe La Verdad, entonces ya no podemos expresar cualquier cosa, sino sólo lo que está de acuerdo con eso que nos dicta el Señor.

      Hasta el momento se ha privado al ser humano de su tríada espiritual completa, a saber: el amor espiritual reflejado en la conexión cósmica con el Todo; la sabiduría espiritual reflejada en la capacidad de discernimiento de la realidad en su contexto total; y el verbo espiritual reflejado en la capacidad de expresar la realidad que amamos y discernimos.


El Chakra del Corazón

      Habiendo perdido todas las luces espirituales, el ser humano se encuentra a la deriva en este mundo denso. Sólo le queda sentir en su centro la Paz de la comunión en el Corazón, el amor altruista y empático que había construido sus relaciones humanas durante miles de años, pero abandonado en un mundo donde la nueva ley es la violencia y la dominación, y despojado de su conciencia espiritual, el ser humano no encuentra eco de nada que se parezca al amor altruista. Se le enseña entonces que estamos solos, que cada quién se rasca con sus uñas, que sólo sobrevive el más fuerte, y que tiene éxito aquel que ha endurecido su corazón hasta convertirlo en piedra. Así se implanta el prototipo modelo del héroe, personaje violento que luchando y matando vence siempre sobre el enemigo. Se impele a la conciencia humana a idolatrar a los héroes y sus hazañas sangrientas, personalistas.
      Desconectarse del resto de los seres humanos es lo que borra la conciencia del chakra cardíaco. El hombre está solo en este valle de lágrimas y su corazón se ha petrificado.


El Plexo Solar

      No queda ya más que la razón, la emoción y la vida, pero la razón es fácil de doblegar con argumentos baratos una vez que ha sido desconectada del Corazón.
      La mente lineal racional del ser humano sólo sirve para estructurar el pensamiento, pero no tiene contenido propio, es decir que puede funcionar de dos maneras generales: para comprender racionalmente lo que el Corazón sabe por conciencia propia, por estar conectado directamente con la realidad; o por el contrario la mente puede ocuparse únicamente de buscar argumentos racionales para justificar los deseos de la emoción. Lamentablemente, cuando el corazón se ha petrificado y la emoción ha sido turbada con la violencia y la orfandad (ver Matrística y Patriarcado), la mente se remite a buscar maneras de adaptarse  para sobrevivir, y la única forma de sobrevivir es someterse. Por lo tanto la mente humana adopta el pensamiento oscuro y violento de la Noche Galáctica como propio, y se pierde en el laberinto de las elucubraciones estériles. Crea ciencias y filosofías que sólo buscan justificar las creencias impuestas e intenta olvidar el dolor que le produce haber sido degradado a esclavo de una vida miserable.

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